El secretario Miguel Tello está envuelto en polémica por un contrato a la empresa Dazna. El otorgamiento del contrato por mil 152 millones de pesos del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) fue para la construcción de mil 920 viviendas en Tepeji del Río.
La situación abrió un nuevo frente de cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés en el programa federal Vivienda para el Bienestar. De acuerdo con una investigación publicada por la agencia Quadratín Hidalgo, el caso involucra vínculos empresariales directos con el entorno familiar de Miguel Ángel Tello Vargas, titular de la Unidad de Planeación y Prospectiva del Gobierno de Hidalgo.
Contrato millonario del Infonavit salpica a entorno de Miguel Tello
Según el reporte, Dazna tiene como representante legal a Carlos Eduardo Luna Mora, socio de Miguel Ángel Tello Ludlow, padre del funcionario. Esta relación adquiere relevancia debido a que Tello Vargas funge como enlace del gobierno de Hidalgo con la Federación en materia de vivienda. Esto le habría permitido acceso directo a información estratégica del programa y a los actores responsables de definir a las empresas constructoras beneficiadas.
La nota periodística subraya que, pese a estos vínculos, no existe registro de que el funcionario haya hecho pública alguna excusa, advertencia o deslinde frente a las autoridades federales o estatales. Por el contrario, se documenta su participación en reuniones clave relacionadas con el programa. Una de ellas ocurrió en junio de 2025, en la ciudad de Pachuca, y fue difundida en redes sociales por el director general del Infonavit, Octavio Romero, quien informó que Tello Vargas lo acompañó a un encuentro con empresarios afiliados a la CANADEVI y la CMIC para promover su incorporación al proyecto de vivienda dirigida a personas con ingresos de uno a dos salarios mínimos.
Para Quadratín Hidalgo, el señalamiento central radica en que Tello Vargas no solo conocía de primera mano el desarrollo del programa, sino que estuvo presente en espacios donde se delineó la participación del sector privado, mientras una empresa vinculada directamente a su padre resultó beneficiada con uno de los contratos más cuantiosos. La omisión de acciones preventivas o de transparencia, advierte el medio, podría configurar un escenario de conflicto de interés.
El caso se inscribe en una red empresarial más amplia. En las sociedades donde coinciden Luna Mora y Tello Ludlow también aparecen firmas como Kuoro Desarrollos y Concretos San Cayetano, que obtuvieron contratos millonarios en el pasado, particularmente durante el periodo en que Jesús Murillo Karam se desempeñó como procurador general de la República. A ello se suma una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), que documenta la participación de estos actores, junto con un hijo de Murillo Karam, en la creación de varias empresas del giro restaurantero e inmobiliario.
Hasta ahora, no se ha informado de una postura pública de Miguel Ángel Tello Vargas frente a los señalamientos. Mientras tanto, el caso vuelve a colocar bajo escrutinio la opacidad y los posibles conflictos de interés en la ejecución de programas federales de vivienda.
