Ante el inicio de la temporada de incendios forestales, que se extiende de febrero a julio, el Gobierno del Estado de Hidalgo, encabezado por el gobernador Julio Menchaca Salazar, ha reforzado de manera anticipada las acciones de prevención, capacitación y respuesta para proteger los ecosistemas, salvaguardar a la población y preservar la calidad del aire en la entidad.
La titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales del Estado de Hidalgo (Semarnath), Mónica Patricia Mixtega Trejo, informó que la entidad llega a este periodo crítico con una estrategia sólida y un trabajo coordinado entre los tres órdenes de gobierno. Explicó que, incluso antes del arranque formal de la temporada, desde el mes de enero se han registrado incendios que han sido atendidos de manera oportuna a través del Grupo Técnico Operativo, sumando hasta el momento ocho siniestros controlados.
Mixtega Trejo destacó que Hidalgo cuenta con un Comité Estatal de Manejo del Fuego plenamente integrado, en el que participan instancias federales, estatales y municipales, entre ellas la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, Protección Civil estatal, los cuerpos de bomberos, la Comisión Nacional Forestal (Conafor), la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo y autoridades municipales. Esta coordinación, señaló, permite una respuesta más rápida, articulada y eficaz ante cualquier contingencia.
“Venimos trabajando desde hace tiempo con una estrategia clara. Hoy tenemos personal mejor capacitado, gracias a cursos especializados impartidos por Conafor y Semarnat en el Parque Nacional El Chico, lo que fortalece nuestras capacidades institucionales para la atención de incendios forestales”, subrayó la funcionaria.
Asimismo, resaltó que, con el respaldo del gobernador Julio Menchaca Salazar, se ha fortalecido la Dirección de Incendios Forestales, creada en 2018, dotándola de mayor equipamiento, capacitación y recursos humanos. Entre estos destacan unidades de ataque rápido, pipas de agua y vehículos todo terreno, que permiten una evaluación inmediata del terreno y de las condiciones climáticas, facilitando la definición de estrategias específicas para cada incendio.
