Una fuga de amoniaco en el Rancho La Esperanza, ubicado en el municipio de Dolores Hidalgo, Guanajuato, dejó un saldo de al menos 15 personas intoxicadas y dos fallecidos, de acuerdo con los reportes oficiales emitidos durante la tarde y noche del martes 25 de febrero de 2026. El incidente movilizó a distintos cuerpos de emergencia y servicios hospitalarios para la atención de los afectados.
El amoniaco es un gas utilizado comúnmente en la agricultura, la industria y el almacenamiento en frío, pero su liberación inadvertida representa un riesgo químico grave para las personas expuestas debido a su alta toxicidad. En esta ocasión, el rancho agrícola se dedica a la producción de brócoli, una actividad que requiere bajas temperaturas para conservar la calidad del producto, para lo cual se utiliza refrigeración con amoniaco.
De las más de 15 personas que presentaron síntomas compatibles con intoxicación por amoniaco, cuatro fueron reportadas con afectaciones moderadas a graves y recibieron traslado a hospitales especializados para su tratamiento. Las autoridades locales, junto con Protección Civil y cuerpos de rescate, implementaron protocolos de emergencia para controlar la fuga, evacuar la zona y evitar mayores daños a la población circundante.
Detalles sobre la fuga de amoniaco y la respuesta de emergencia
Según los primeros informes, la fuga ocurrió por la noche, cuando operarios realizaban tareas de mantenimiento o manipulación de los sistemas de refrigeración. La atención médica se enfocó en el manejo de la inhalación del gas y la desintoxicación de los afectados, dada la alta capacidad irritante y corrosiva del amoniaco para las vías respiratorias.
El municipio de Dolores Hidalgo tiene una economía parcialmente basada en actividades agrícolas e industriales, por lo que la manipulación de sustancias químicas para procesos productivos es habitual. Eventos como este resaltan la importancia de protocolos de seguridad industrial y de respuesta rápida en incidentes con materiales peligrosos.
La Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente establece normas para la gestión de sustancias químicas peligrosas, y a nivel estatal las dependencias de Protección Civil regulan los planes de emergencia para este tipo de contingencias. Tras el incidente en el Rancho La Esperanza, autoridades continúan con las investigaciones para determinar las causas concretas de la fuga y las medidas necesarias para prevenir futuros accidentes.
Este episodio se suma a un registro reciente que evidencia el riesgo que representa la manipulación inadecuada o la falla en el mantenimiento de sistemas con amoniaco en centros agrícolas e industriales del país, lo cual demanda una revisión constante de los protocolos de seguridad y la capacitación del personal involucrado.
En cuanto a la atención médica y el seguimiento a los afectados, los hospitales designados en la región mantienen vigilancia sobre los intoxicados y evalúan su mejoría clínica. La gravedad de la intoxicación y el fallecimiento de dos trabajadores mantienen activa la coordinación entre autoridades para mitigar daños y esclarecer los hechos.
Este acontecimiento se inscribe en el contexto informativo de la categoría estatal.
