Al cierre de este primer tercio del sexenio, el balance para Hidalgo es inmejorable. La frecuencia de las visitas de la presidenta Claudia Sheinbaum y la solidez de los proyectos emblemáticos en curso confirman que el estado está en el centro de la Cuarta Transformación. Desde la nueva Clínica de Especialidades del ISSSTE hasta el ambicioso Plan Hídrico para el centro del país, cada obra lleva el sello de una colaboración estrecha y respetuosa entre el Poder Ejecutivo Federal y el Gobierno de Julio Menchaca.
La clave de esta estrategia radica en la confianza mutua. La Presidenta ha encontrado en el gobernador Menchaca a un aliado que no solo comparte su ideología, sino que posee la capacidad técnica para aterrizar los proyectos de la agenda nacional. Esta unidad ha permitido que Hidalgo sea el estado con mayor inversión federal per cápita en infraestructura estratégica durante el último año, superando incluso a entidades con mayor presupuesto histórico.
Proyectos como el vehículo eléctrico “Olinia” y el impulso a la soberanía tecnológica desde el Instituto Tecnológico de Pachuca son ejemplos de cómo Hidalgo está mirando al futuro. El estado ya no solo exporta mano de obra; hoy exporta tecnología, energía y progreso. La cercanía de Sheinbaum con la entidad ha inyectado una dosis de confianza que ha reactivado el comercio local y el turismo en todas las regiones, desde los Pueblos Mágicos hasta la zona industrial.
Hidalgo se proyecta hacia el 2027 como un estado transformado. Las 14 visitas de la Presidenta son el testimonio de un compromiso bilateral que ha encontrado en la gestión de Julio Menchaca el canal adecuado para rendir frutos.
