Una cría de mono aullador de manto (Alouatta palliata), especie catalogada en peligro de extinción en México, recibe atención veterinaria especializada tras ser entregada de manera voluntaria por particulares que desconocían que la posesión de estos primates constituye un delito federal.
El ejemplar ingresó bajo resguardo del equipo veterinario de Grumeveth. Una revisión médica permitió determinar que se trata de una hembra de aproximadamente dos meses de edad. Durante la valoración, los especialistas detectaron un cuadro de diarrea, por lo que permanece bajo tratamiento y vigilancia.
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Ciudadanos entregan cría de mono aullador a autoridades de Pachuca
Desde su llegada, el personal implementó guardias especiales para garantizar su cuidado, debido a la edad y las condiciones que requiere la especie. Al tratarse de una cría, su alimentación se basa en una fórmula láctea especial, ya que aún no puede consumir la dieta característica de los monos aulladores adultos.
Los especialistas explicaron que estos primates son animales folívoros, con una alimentación muy específica compuesta por hojas tiernas, brotes, flores y frutos, lo que hace indispensable un manejo especializado durante su rehabilitación.
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De manera paralela, ya se realizan las gestiones ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para trasladar a la cría a un centro especializado en la atención de monos aulladores. El objetivo es que complete su proceso de recuperación y, posteriormente, pueda ser reintegrada a su hábitat natural.
El mono aullador de manto es una de las tres especies de primates nativas de México y enfrenta una fuerte presión por la pérdida de hábitat y el tráfico ilegal de fauna silvestre.
Las autoridades y especialistas advirtieron que la comercialización de crías suele implicar la muerte de varios integrantes del grupo, incluida la madre. Para extraer a una sola cría, los traficantes sacrifican a los adultos que intentan protegerla, lo que provoca un impacto directo sobre las poblaciones silvestres.
Además del daño a las especies, la tenencia de monos mexicanos como mascotas representa un delito federal y contribuye al deterioro de la biodiversidad y de los ecosistemas donde habitan estos animales.
Los especialistas hicieron un llamado a la población para evitar la compra de ejemplares de fauna silvestre y denunciar cualquier caso de tráfico ilegal. Recordaron que reducir la demanda de estos animales es una de las principales acciones para proteger a las poblaciones de monos mexicanos y favorecer su conservación en vida libre.
