El presidente municipal de Pachuca, Jorge Reyes Hernández, informó que el corralón de la Secretaría de Seguridad Pública de la ciudad se encuentra próximo a su capacidad máxima debido a la acumulación de vehículos que han sido remitidos por infracciones o permanecen abandonados. Ante esta situación, el municipio pondrá en marcha un proceso de deschatarrización para automóviles que no han sido reclamados por sus propietarios.
El alcalde explicó que, antes de disponer de los vehículos, se completará el procedimiento jurídico de cinco años establecido por la normativa local. “Luego de este tiempo podremos mover los coches que no hayan sido reclamados”, señaló Reyes Hernández, aunque no precisó el número exacto de unidades involucradas ni el porcentaje de ocupación actual del corralón.
De acuerdo con el Reglamento de Tránsito y Vialidad de Pachuca, los automóviles pueden ser ingresados al corralón por diversas razones: abandono, desarme, estacionamiento indebido, obstrucción de entradas, accidentes de tránsito, infracciones o falta de placas vigentes.
La Secretaría de Seguridad Pública, Tránsito y Vialidad de Pachuca es la encargada de la liberación de los vehículos, previa acreditación de propiedad y el pago de las multas correspondientes, así como de los costos de arrastre y pensión, que ascienden a 43 pesos diarios por automóvil y 23 por motocicleta.
Con esta medida, el gobierno municipal busca optimizar la operación del corralón, liberar espacio y mejorar la gestión de los vehículos retenidos, además de garantizar que el espacio disponible pueda ser utilizado de manera eficiente en beneficio de la movilidad y el orden urbano en Pachuca.
