El origen del Día de la Independencia de México se remonta a la madrugada del 16 de septiembre de 1810, cuando el cura Miguel Hidalgo y Costilla tocó las campanas de la parroquia de Dolores, en el actual estado de Guanajuato, convocando al pueblo a levantarse contra el dominio español. Este acontecimiento, conocido como el Grito de Dolores, marcó el inicio de una guerra que duraría 11 años y que transformaría para siempre el destino del territorio novohispano, incluyendo la región que hoy comprende el estado de Hidalgo.
El Grito de Dolores y su contexto histórico
La Nueva España llevaba casi 300 años bajo el yugo colonial cuando diversos factores convergieron para encender la chispa independentista. La invasión napoleónica a España en 1808 debilitó a la Corona y generó un vacío de poder que los criollos novohispanos aprovecharon para cuestionar la legitimidad del gobierno virreinal.
Miguel Hidalgo, párroco de Dolores y miembro de la Conspiración de Querétaro, junto con Ignacio Allende, Juan Aldama y Josefa Ortiz de Domínguez, planeaban iniciar el levantamiento en octubre de 1810. Sin embargo, al ser descubierta la conspiración, Hidalgo adelantó sus planes y convocó al pueblo durante la madrugada del 16 de septiembre.
“El llamado de Hidalgo representó el primer acto de rebeldía organizada contra tres siglos de dominación colonial, un momento que cambió el rumbo de millones de personas en el territorio novohispano.”
Armados con machetes, palos y herramientas de labranza, los primeros insurgentes marcharon bajo el estandarte de la Virgen de Guadalupe, símbolo que unificó a indígenas, mestizos y criollos en una causa común.
Hidalgo y su vínculo con el movimiento insurgente
El estado de Hidalgo debe su nombre precisamente al Padre de la Patria. Aunque la entidad se constituyó formalmente hasta 1869, el territorio que hoy comprende tuvo participación activa durante la Guerra de Independencia. Regiones como Real del Monte, Tulancingo y Actopan fueron escenarios de batallas y movimientos estratégicos de las fuerzas insurgentes.
Los pueblos mineros de la región aportaron recursos y combatientes a la causa independentista. La riqueza mineral de la zona, especialmente la plata, era vital para la economía colonial, lo que convertía a estas comunidades en objetivos estratégicos durante el conflicto.
En Pachuca, la memoria del movimiento independentista se mantiene viva a través de monumentos, calles y plazas que honran a los héroes de 1810. El Reloj Monumental de la capital hidalguense ha sido testigo de innumerables celebraciones patrias desde su inauguración en 1910, coincidiendo con el centenario del Grito de Dolores.
Por qué se celebra la noche del 15 de septiembre
Aunque el acontecimiento histórico ocurrió durante la madrugada del 16, las festividades principales se realizan la noche del 15 de septiembre. Esta tradición tiene un origen peculiar: el presidente Porfirio Díaz, cuyo cumpleaños era precisamente el 15 de septiembre, movió la celebración para hacerla coincidir con su onomástico.
La ceremonia del Grito replica el llamado original de Hidalgo. El presidente de México, desde el balcón central de Palacio Nacional, hace sonar la Campana de Dolores —la misma que tocó Hidalgo— y pronuncia los nombres de los héroes insurgentes, culminando con los tres vivas a México.
Celebraciones patrias en Hidalgo
Cada año, la Plaza Independencia de Pachuca se engalana para recibir a miles de hidalguenses que acuden a presenciar el Grito de Independencia. El gobernador del estado replica la ceremonia desde el Palacio de Gobierno, seguida de fuegos artificiales, música tradicional y verbenas populares.
Los 84 municipios de Hidalgo realizan sus propias celebraciones, convirtiendo al 16 de septiembre en una fecha de profundo significado cívico y cultural. Los desfiles militares, las ofrendas florales y los actos cívicos escolares refuerzan la memoria histórica entre las nuevas generaciones.
El origen del Día de la Independencia de México permanece como el cimiento de la identidad nacional. En 2026, se conmemorarán 216 años del Grito de Dolores, con la ceremonia oficial programada para la noche del 15 de septiembre en el Zócalo capitalino y simultáneamente en la Plaza Independencia de Pachuca, donde miles de hidalguenses honrarán al héroe que da nombre a su estado.
