Con el objetivo de garantizar la seguridad de los habitantes de Tula de Allende, la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo implementó un cerco de vigilancia perimetral en los alrededores de la planta de Cruz Azul. Esta acción se derivó de un operativo ejecutado por el Estado de México para dar cumplimiento a una orden judicial de restitución de la propiedad.
La diligencia judicial fue operada directamente por las corporaciones del estado vecino, quienes se encargaron de la entrada y toma de posesión del inmueble. Ante la posibilidad de disturbios entre los grupos involucrados en la disputa interna de la cooperativa, las fuerzas hidalguenses se mantuvieron en puntos estratégicos para evitar que el conflicto escalara a zonas residenciales.
Reportes preliminares indican que el operativo del Estado de México se centró en larecuperación de los activos del grupo Cruz Azul, la intervención de Hidalgo se acotóexclusivamente a la vigilancia perimetral, sin participar en la ejecución de la orden dentro de laplanta.
El despliegue policial en Tula se mantiene de forma preventiva para dar certidumbre a laciudadanía. Las autoridades estatales confirmaron que no hay afectaciones directas a lapoblación civil ajena al conflicto y que el tránsito en las zonas aledañas se mantiene bajosupervisión de los cuerpos de seguridad locales.
