El cuerpo del sacerdote Román de la Cruz Hernández, párroco de la iglesia de Santa Cruz en Huejutla, Hidalgo, fue localizado sin vida la mañana del 15 de septiembre de 2026 sobre la carretera Tolago-Tetlapaya, en el municipio de Lolotla. El hallazgo ha generado indignación en la comunidad católica hidalguense y a nivel nacional, donde la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) exigió justicia y el fin de la impunidad ante la violencia contra religiosos.
El párroco de 64 años era reconocido por su labor pastoral en la Huasteca hidalguense, donde dedicó décadas al servicio de comunidades vulnerables. Su asesinato se suma a una lista de al menos 30 sacerdotes católicos asesinados en México durante los últimos sexenios, convirtiendo al país en uno de los más peligrosos para el clero en América Latina.
Hallazgo en carretera de Lolotla estremece a Hidalgo
El cuerpo del padre Román fue encontrado a un costado del tramo carretero Tolago-Tetlapaya, en una zona cercana a los límites de los municipios de Lolotla y Tlanchinol. Según reportes de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), el sacerdote presentaba signos de violencia y un mensaje fue colocado sobre su espalda.
A pocos metros del cuerpo se localizó una camioneta que presuntamente pertenecía al religioso. Las autoridades ministeriales iniciaron las diligencias correspondientes y el cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo) para la necropsia de ley.
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Diócesis de Huejutla condena crimen y pide esclarecimiento
La Diócesis de Huejutla emitió un comunicado expresando su profundo dolor e indignación por el homicidio del padre Román. La institución religiosa solicitó a las autoridades estatales y federales una investigación exhaustiva que conduzca a la captura de los responsables.
“Exigimos justicia para el padre Román y para todas las víctimas de violencia. La impunidad no puede seguir siendo la norma en nuestro país.”
La comunidad de Santa Cruz y parroquias vecinas realizaron vigilias y misas en memoria del sacerdote asesinado. Feligreses describieron al padre Román como un hombre comprometido con los más necesitados, especialmente con familias de escasos recursos de la sierra hidalguense.
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CEM exige frenar violencia contra religiosos en México
La Conferencia del Episcopado Mexicano se pronunció enérgicamente tras el asesinato del párroco hidalguense. El organismo que agrupa a los obispos católicos del país calificó el hecho como un atentado contra la paz social y demandó acciones concretas para frenar la violencia contra sacerdotes y religiosos.
Según datos de organizaciones católicas, el actual sexenio se perfila como el más violento para la Iglesia católica mexicana. Los estados de Michoacán, Guerrero, Veracruz y ahora Hidalgo concentran el mayor número de agresiones contra el clero.
| Dato | Información |
|---|---|
| Nombre de la víctima | Román de la Cruz Hernández |
| Edad | 64 años |
| Parroquia | Santa Cruz, Huejutla |
| Fecha del hallazgo | 15 de septiembre de 2026 |
| Lugar | Carretera Tolago-Tetlapaya, Lolotla |
| Diócesis | Huejutla, Hidalgo |
Gobierno de Hidalgo ordena investigación prioritaria
El Gobierno de Hidalgo instruyó a la PGJEH a dar seguimiento prioritario al caso. Las autoridades estatales informaron que se han desplegado elementos ministeriales en la zona de la Huasteca para recabar testimonios y evidencias que permitan identificar a los responsables.
Hasta el momento, la identidad de los presuntos agresores permanece desconocida. La PGJEH no ha descartado ninguna línea de investigación, aunque fuentes cercanas al caso señalan que se analiza si el asesinato está vinculado a disputas territoriales en la región serrana.
Quién era el padre Román: décadas al servicio de la Huasteca
El sacerdote Román de la Cruz Hernández nació en la región de la Huasteca hidalguense y fue ordenado presbítero hace más de tres décadas. A lo largo de su ministerio, sirvió en diversas parroquias de los municipios de Huejutla, Huazalingo y comunidades aledañas.
Era conocido por su cercanía con poblaciones indígenas y campesinas, donde impulsaba proyectos de apoyo alimentario y educativo. Vecinos de Santa Cruz lo recordaron como un protector de la comunidad vulnerable, siempre dispuesto a mediar en conflictos locales.
El padre Román también participaba activamente en las festividades patronales de la región, siendo una figura querida en noticias de Hidalgo por su labor humanitaria. Su muerte representa una pérdida irreparable para la Diócesis de Huejutla y para las comunidades que acompañó durante años.
