Las enchiladas mineras son uno de los platillos que mejor cuentan la historia de Real del Monte, el Pueblo Mágico hidalguense que durante siglos vivió de la plata. Su sabor está ligado al trabajo en las minas y a los ingredientes que había a la mano.
En este artículo
Real del Monte se sumó al programa Pueblos Mágicos en 2004 y su pasado minero se remonta a 1552, cuando se descubrieron las primeras vetas de mineral.
Un platillo con origen minero
El pasado minero de Real del Monte se remonta a 1552, cuando se descubrieron las primeras vetas. Según la tradición local, los trabajadores llevaban comida que pudiera resistir la jornada sin subir a la superficie, y de ahí nació esta receta práctica y sustanciosa. Por esa razón, el platillo se considera parte de la herencia cultural de las comunidades mineras de la región.
Cómo son las enchiladas mineras
Las enchiladas mineras se rellenan de queso, se bañan en caldillo de guajillo y se acompañan con rábano, queso fresco, crema y aguacate. Es una preparación sencilla, de sabor intenso y con un toque picante moderado, que suele servirse caliente en los restaurantes y fondas del centro del pueblo.
Un platillo cada vez más buscado
Real del Monte se incorporó al programa Pueblos Mágicos en 2004, y su oferta gastronómica es parte importante de su atractivo turístico. A inicios de 2026, medios como Infobae difundieron que una herramienta de inteligencia artificial lo señalaba como el mejor Pueblo Mágico de Hidalgo para comer enchiladas; se trata de una recomendación automatizada, no de un ranking oficial, pero refleja el interés creciente por el platillo. El municipio también ha promovido un Festival de la Enchilada Minera, con degustaciones y muestras gastronómicas.
Qué más probar en Real del Monte
Además de las enchiladas, el pueblo es famoso por los pastes, herencia de los mineros de Cornualles que llegaron en el siglo XIX, y por sus calles empedradas, su clima fresco y su ambiente de montaña. Si planeas visitarlo, conviene ir en fin de semana temprano y confirmar horarios de restaurantes, porque la afluencia turística puede ser alta.
Fuentes: Infobae y El Sol de Tulancingo.
